Diseño, calidad y rendimiento.
El Mazda CX-30 destaca a primera vista por su diseño elegante y cuidado, pero es al volante donde realmente demuestra todo lo que ofrece. Su motor de 140 CV y cambio manual permiten disfrutar de una conducción equilibrada y con una respuesta muy agradable, haciendo que cada trayecto tenga un punto más especial.
En el interior encontramos la calidad y el cuidado por los detalles que caracterizan a Mazda, acompañado de un completo equipamiento tecnológico. Su pantalla Mazda Connect de 10,25”, la navegación, la conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto y el Head-Up Display hacen que todo esté al alcance de forma sencilla e intuitiva.
Un SUV con personalidad, calidad y buenas sensaciones al volante, pensado para quienes buscan algo más que un coche práctico.